El reto de salvar a las tortugas marinas de la fibropapilomatosis

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Tortuga marina con tumores en la piel alrededor de su ojo izquierdo, cuello y aletas en forma de coliflor

Tortuga Marina con enfermedad llamada fibropapilomatosis, causa tumores que pueden cegar a las tortugas marinas, y en ocasiones las mata. Foto: Bethany Augliere

Durante el verano de 2017, el biólogo Justin Perrault caminó a lo largo de una playa en el sur de Florida, en busca de tortugas marinas verdes que anidan allí; buscando respuestas sobre una enfermedad contagiosa y mortal llamada fibropapilomatosis, o  FP. Una enfermedad que provoca en las tortugas marinas tumores gigantes parecidos a la coliflor, a veces tan grandes como pomelos, en sus ojos, bocas y aletas incluso en el interior.

“A veces los tumores se vuelven realmente malos y realmente grandes”, dijo Perrault, director asociado de investigación en el Loggerhead Marinelife Center en Juno Beach, Florida. Las tortugas afligidas se bañan en las playas de todo el mundo, hambrientas, enfermas y con frecuencia incapaces de nadar o ver.

La fibropapilomatosis o FP es especialmente malo en las costas de Florida, Hawai y Texas. Continúa extendiéndose a nivel mundial y aunque los científicos no están seguros del por qué, creen que podría estar relacionado con el aumento de la temperatura del mar y la contaminación marina. Es un clavo más en el ataúd para las tortugas marinas, que ya enfrentan la amenaza  de la extinción por la pérdida de hábitat, aumento del nivel del mar y ahogamiento accidental en artes de pesca, la comercialización de su carne y huevos; además de la venta de artesanías hechas de caparazón como ocurre con la Tortuga Carey.

Ahora, los investigadores en Florida tienen la misión de comprender más acerca de esta enfermedad, mientras que los rehabilitadores de vida silvestre trabajan para tratar animales enfermos y llevarlos de vuelta al mar. “Puedo decirlo de primera mano, los animales que padecen esta enfermedad realmente sufren”, dijo Annie Page-Karjian, científica veterinaria del Instituto Oceanográfico Harbor Branch de la Florida Atlantic University en Fort Pierce, Florida.

La FP aflige a las siete especies de tortugas marinas, sin embargo, es más común en las Tortugas Verdes (Chelonia Mydas), especialmente en juveniles y apareció por primera vez en 1934, en una tortuga verde en los Cayos de la Florida. Aunque la enfermedad se calmó, reapareció en los años setenta y ochenta. Ahora, se está extendiendo por todo el sureste, dijo Page-Karjian. En Florida, agrega, la cantidad de tortugas varadas con FP continúa en aumento; con un registro del 24% en 2016.

Lo que los científicos saben es que los tumores son causados ​​por un tipo de virus del herpes (no los mismos que pueden infectar a las personas), similares al cáncer de piel y son más comunes en las tortugas que viven cerca de áreas desarrolladas, en aguas contaminadas y sucias. Es por eso que los ejemplares juveniles presentan síntomas con mayor, ya que viven cerca de la costa, mientras que las crías y los adultos viven en el océano abierto. En algunas ocasiones, los tumores desaparecen por sí solos. “Entonces, sabemos que son capaces de combatir el virus por sí solas y no es necesariamente una sentencia de muerte”, no obstante “los tumores pueden regresar”. dijo Perrault. Sin embargo, aún no es claro como las tortugas marinas desarrollan la enfermedad.

Tortuga marinas con tumores en su aletas y cabeza.

Una joven tortuga marina verde, recibe tratamiento para tumores severos en Gumbo Limbo Center. También fue golpeado por un bote, que rompió su caparazón. Tristemente, a pesar de la atención médica, no sobrevivió a sus heridas. Foto: Bethany Augliere

De igual manera Justin Perrault afirma que el 43% de las tortugas verdes anidadoras dan positivo para el virus, según un nuevo estudio que Page-Karjian lidera en colaboración con Perrault. No todas las hembras tienen síntomas visibles, es posible, que las tortugas gestantes estén usando más energía para combatir el virus, por lo que menos se destina a la reproducción. Esto podría significar menos tortuguillos en el largo plazo. Para lo cual Perrault tomó una muestra de sangre de una hembra durante su anidación a quien llamó “Nancy” y regresó a la playa cuando sus huevos nacieron, con el fin de recolectar muestras de sangre de su descendencia, para ver si las tortugas maternas pasan el virus a sus crías. “Si las crías nacen con él”, dijo, “están combatiendo esta enfermedad desde el primer día”. Y no sabemos nada sobre los impactos durante las primeras etapas de la vida “.

Rescate y Rehabilitación

Cuando encuentran tortugas marinas con tumores, los veterinarios de vida silvestre los extirpan quirúrgicamente. No es un proceso simple y puede requerir múltiples procedimientos y meses de rehabilitación. A los veterinarios solo les gusta mantener a las tortugas anestesiadas durante aproximadamente una hora a la vez. Y si los tumores son internos, no hay nada que los doctores puedan hacer para salvarlos.

Muchas tortugas con fibropapilomatosis también llegan muertas de hambre y con heridas adicionales, como las heridas de los ataques en botes, dijo Whitney Crowder, coordinadora de rehabilitación de tortugas marinas en el Gumbo Limbo Nature Center en Boca Ratón, Florida. Los tumores pueden afectar su capacidad para nadar, comer y evitar los peligros, dejando a las tortugas débiles y vulnerables a los depredadores o infecciones secundarias. El centro típicamente trata alrededor de 30 tortugas con FP al año, alrededor de dos tercios de los animales que ingresan al Centro.

Tratar los tumores es mucho trabajo, y solo “una solución temporal”, dijo Crowder. Un año después del tratamiento y la liberación, es posible que reaparezcan de nuevo.  Llega una tortuga con tumores del tamaño de un pomelo, se le extirpan y luego se libera nuevamente en el agua sucia, lo que puede agravar su enfermedad. La esperanza para ella, es que las tortugas de Gumbo Limbo inspiren al público a limpiar el medioambiente.

Finalmente, las pruebas de sangre recolectadas a la hembra anidadora “Nancy” y a sus tortuguillos, dieron positivo para el virus del herpes que puede causar fibropapilomatosis.  Las crías tienen un tiempo increíblemente difícil para sobrevivir a los depredadores y las amenazas hechas por el hombre. Ahora además luchan contra un virus. La FP se ha propagado a nivel mundial y la enfermedad no muestra signos de que vaya a desaparecer pronto. Sin embargo, los resultados en crías aún son preliminares, “Todavía no sabemos lo que significa, pero esto no es bueno” dijo Perrault.

Fuente: Oceana.org

 

 

Resumen
El reto de salvar a las tortugas marinas de la fibropapilomatosis
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El reto de salvar a las tortugas marinas de la fibropapilomatosis
Descripción
Fibropapilomatosis o FP es una enfermedad enfermedad contagiosa y mortal que provoca en las tortugas marinas tumores gigantes parecidos a la coliflor, a veces tan grandes como pomelos, en sus ojos, bocas y aletas incluso en el interior.
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Fundación Tourtugas
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